Reflexión del Padre Fabián

Desde la Casa Salesiana Río Gallegos queremos compartir con la comunidad la reflexión del Padre Fabián Alonso, Salesiano que se desempeña actualmente como director de la comunidad y párroco de la basílica de María Auxiliadora, sobre el capítulo 11 del Evangelio de Juan.

El Padre Fabián trabaja con nosotros hace dos años y nos acompaña desde una asesoría y espiritualidad Salesiana. Se encarga de realizar los retiros al equipo de animadores y de conducción de la Casa.

¡Gracias Padre por compartir con nosotros este hermosos mensaje!

Queridos todos: 

Ya estamos transitando esta otra semana, que nos acerca a la Pasión del Señor. Este año de un modo particular, que va cavando hondo en nuestro interior y deja de manifiesto la realidad de cada uno. 

Jesús se entera de la muerte de su amigo Lázaro y conmovido por la noticia va a su encuentro y al de su familia. De este largo pasaje del capítulo 11 del Evangelio de Juan, me gustaría subrayar 5 puntos que nos desafían a tomar postura sobre el vivir como muertos o el vivir como resucitados. 

  • Cuando Jesús llega a la casa de Lázaro, su hermana María sale a su encuentro y le dice: “Señor si vos hubieras estado aquí mi hermano no se habría muerto!. Lo primero que aparece en ella es la queja, el reproche x su ausencia, el echar en cara. Si queremos vivir como hombres y mujeres resucitados es necesario que superemos las quejas de lo que nos pasa, los reproches, el paso de facturas a todos los que no nos han echo bien. 
  • La otra hermana, María, cuando sale al encuentro de Jesús también le hace el mismo reproche, pero enseguida le dice: “pero sé Señor que si Tú lo quieres lo podrás resucitar”. Para poder vivir resucitados se hace necesario creer que Dios puede venir en nuestra ayuda y aun sacarnos del pozo más profundo! Para resucitar es necesario tener fe! 
  • Después de conmoverse con esta escena de tanto dolor familiar, Jesús es acompañado hasta el sepulcro de Lázaro. Allí les indica a los que lo acompañan que ” Quiten la piedra”. No es Él el que va a retirar la piedra. Con esta intervención Jesús deja de manifiesto que para poder vivir como Resucitados es necesario quitar todos los obstáculos que le impiden llegar a nosotros. No es Él el que tiene que limpiar la cancha! Somos nosotros los responsables de allanarle el camino. 
  • Al tener la piedra quitada Jesús desde afuera grita: “Lázaro salí afuera!”. Y otra vez vuelve a darnos una pista para que podamos vivir del lado de la Resurrección: para poder resucitar cada uno tiene que tomar la decisión de comenzar a vivir de otra manera. Cada uno debe hacerse cargo de las consecuencias que trae dar este paso. 
  • Y por último, una vez incorporado Lázaro no puede caminar porque está todo vendado. Jesús hace su última intervención en este proceso que está experimentando su amigo. Una vez más les pide a los que lo acompañan, que lo ayuden: “Desátenlo para que pueda caminar!” Jesús nos dice a las claras que para poder resucitar necesitamos de la ayuda de los otros. La resurrección es un hecho comunitario. Qué fuertes sonaron en estos días las palabras de Francisco en su bendición: “¡Nadie se salva solo!”

Ojalá que al releer este texto podamos seguir encontrando pistas para ir acercándonos de a poco a la vida de los resucitados. Creo que varias cosas entre nosotros están cambiando. Desde mi perspectiva, muchas se parecen a la vida propuesta x Jesús! Vamos pues, sigamos caminando que ya se vislumbra más luces! Un abrazo y mi bendición x todos y cada uno!

P. Fabián.