LA HISTORIA EN RÍO GALLEGOS

El 16 de diciembre de 1887, el entonces Gobernador del Territorio Nacional, Ramón Lista, trasladó la capital del mismo desde la ciudad de Puerto Santa Cruz a Río Gallegos. Esto significó un hecho político de suma importancia estratégica y de ejercicio efectivo de soberanía sobre la región.  

El traslado de la Capital, también implicó el traslado de la sede de la Capellanía, y con el Padre Beauvoir, su escuela. Se construyó una modesta escuela para los pocos habitantes con que contaba Río Gallegos, que había sido fundada apenas un par de años antes. Más tarde los Salesianos compraron el terreno de la actual Obra, mientras que el de la Parroquia Catedral fue donado por el gobierno.

Hacia 1888 el Padre Beauvoir, entre viaje y misiones continuó con la actividad de su escuela. El 18 de diciembre de ese año, contaba con catorce alumnos. Ese mismo día, después de una fuerte discusión, el Gobernador Lista a través de la firma de un decreto prohibió al Padre Beauvoir, único maestro del Territorio, dar clases “en la Capital y en todo el Territorio a su mando”.

En 1889 el Padre Beauvoir construyó la primera iglesia de Río Gallegos, que fue también, la primera de Santa Cruz. Se trató de una construcción de chapa y madera, que se utilizó durante diez años y que luego pasó a funcionar como hospital. Al mismo tiempo, ese año y durante los siguientes, continuó realizando excursiones, como la que emprendió en el mes de octubre de 1889, saliendo desde Punta Arenas con el Clérigo Fortunato Griffa, llegando a las cabeceras del Río Gallegos y evangelizando e instruyendo a las familias de tehuelches que encontraba.

En 1899 Monseñor Fagnano decidió fundar una Casa Salesiana pero ya con una comunidad estable en Río Gallegos. El 18 de septiembre de ese año, en el Vapor Magallanes, llegó para hacerse cargo de la misma como Director, el Padre Juan Bernabé. Lo acompañaron tres salesianos coadjutores: Francisco Forcina, Valentín Slabosz y Pedro Gabrisiak. Traían cuatro indios onas como peones y dos carpinteros de Punta Arenas para encarar la construcción de la iglesia, la casa y el colegio. Ese año se fundó la Casa Salesiana con Parroquia dedicada a “Nuestra Señora de Luján”.  El desembarco del material destinado a las obras, implicó hacer guardia día y noche para cuidar los materiales desembarcados en la playa. El barco llegaba cada dos meses. Cuando el viento impedía los trabajos en el exterior se trabajaba en el interior, las tareas de construcción no se detenían. El 24 de diciembre de 1899, aunque aún no se encontraba terminada, se celebró la primera misa en la Iglesia, hoy Catedral de Río Gallegos.  

El 2 de febrero de 1900 llegó el acólito Simón Volny que quedó como maestro de los elementales. A los pocos días se empezó a trabajar en la casa y colegio. Curas, peones y carpinteros trabajaban sin cesar en la colocación de cornisas, pisos, techos y haciendo las ventanas. El 24 de febrero de 1900 llegó a Río Gallegos en el Vapor Amadeo Monseñor Fagnano. El 25 de febrero quedó inaugurada la nueva iglesia (hoy catedral), con la bendición de Monseñor Fagnano y la presencia del Sr. Gobernador Matías Mackinlay y otras personalidades de la población, que actuaron de Padrinos. Para los primeros días de marzo se terminó de techar la casa y colegio. Hacia mediados de abril tenía colocadas sus puertas con vidrios y todas las ventanas en planta baja y planta alta. Algunos muebles se hicieron y otros se compraron. A fines de abril ya estaba pintada la casa y se habían forrado parte de las paredes del corredor y la escalera. Por fin, en mayo de 1900 se concluyó  la obra del primer edificio del Colegio Salesiano, el colegio inicia sus actividades en el edificio propio. El edificio construido en madera tenía importantes dimensiones y contaba con un patio con cerco para que los niños jugaran. El 16 de abril de 1900 se inscribió el primer alumno externo del colegio: José María Landaluces. Los primeros días de mayo ingresaron tres alumnos pupilos, y se estrenó un pequeño dormitorio. Los trabajos en el interior continuaban: la habitación del director, los sanitarios, el dormitorio grande para los alumnos y la portería.

El 5 de marzo de 1912 comenzó su gestión como Director de la Obra el Padre José Crema, que fue Director hasta el año 1930, en dos períodos: desde 1912 hasta 1921 y desde 1923 hasta 1930. Su fuerte era, entre otras cosas, la construcción. En 1924 la población de Río Gallegos ascendía a unos 4.000 habitantes, los alumnos del colegio aumentaban día a día, debido a que no se admitían alumnos en la escuela nacional por falta de lugar. Esto, unido al incremento de alumnos internos, llevó al Padre Crema a pensar en la necesidad de construir un nuevo edificio.  Para esto debió recurrirse a la provisión externa de fondos. La dirección del Colegio consiguió el apoyo necesario de parte de las autoridades superiores de la Congregación y de algunas instituciones filantrópicas para emprender la construcción de un gran edificio de material. Parte de los materiales para la obra fueron adquiridos en Norte América y Europa. El 13 de enero se colocó la piedra fundamental y comenzó la construcción, a cargo del  Padre Crema, del Coadjutor José Minicci y de un pequeño puñado de trabajadores. El tipo de construcción era el sistema noruego, siendo el exterior con dobles muros. Entre uno y otro quedaba un espacio para la circulación de aire, con intersticios colocados de trecho en trecho para facilitar la aireación del hueco intermedio. En el sótano se ubicarían: el pozo, la cocina, el comedor y la despensa. En la planta baja tres aulas y en la planta alta los dormitorios con doble vidriado y calefacción  tubular.  Se trataba de la obra de lo que iba a ser uno de los más importantes edificios de la ciudad. A tal punto que los periódicos de la época se referían a la misma. La construcción del edificio tuvo influencia y repercusión en la comunidad. Además despertaba admiración en la población la participación de los salesianos en la construcción, en simultáneo con sus tareas educativas y religiosas. En 1933 el nuevo edificio de material del Colegio Salesiano estuvo terminado. Un año después, en 1934 se inauguraron los dormitorios y se estrenó el salón de actos. Desde los inicios, el ciclo lectivo era de septiembre a mayo, y el horario de clases que en un principio fue de una hora y media a la mañana y lo mismo por la tarde, a partir de 1923 se extendió a dos horas por turno. A fines de mayo se rendían los exámenes finales de promoción. Al terminar la escuela primaria muchos alumnos continuaban sus estudios secundarios en colegios salesianos de otras localidades (Buenos Aires, Bahía Blanca, Viedma, etc.).

En 1945 las casas de Santa Cruz y del resto de la Patagonia Austral pasaron a depender de la Inspectoría San Francisco de Sales con sede en la ciudad de Buenos Aires y las casas chilenas pasaron a depender de la Inspectoría de San Gabriel Arcángel con sede en Santiago.

El 3 de marzo de 1953 el Colegio Salesiano “Nuestra Señora de Luján” inició las actividades de enseñanza del Nivel Secundario. Comenzó con un Curso Básico Especial Comercial de tres años, que posibilitaba seguir posteriormente los estudios de bachillerato, magisterio o comercio superior.

Pero la actividad de la Obra en Río Gallegos no se limitaba a lo escolar y parroquial. El Oratorio Festivo, las denominadas en un primer momento Vacaciones Útiles y más tarde Vacaciones Alegres, las Excursiones, los Exploradores de Don Bosco y las manifestaciones artísticas  como el Teatro y la Música, a través de los Coros y la Banda de Música; fueron muy importantes con el objetivo de atender a los niños y jóvenes fuera del ámbito de la escuela, e incluso a aquellos que no eran alumnos de la escuela salesiana. El Oratorio Festivo estuvo presente desde los comienzos de la vida de la Casa de Río Gallegos, en él predominaban las actividades religiosas, pero también incluían fundamentalmente deportes y juegos, y también música, teatro y paseos. Además durante muchos años los Salesianos integraron al Oratorio las funciones de Cine.  En cuanto a los Exploradores, las primeras referencias encontradas respecto de su presencia en Río Gallegos datan del año 1916, creándose el primer Batallón en la década de 1920. Años más tarde la actividad fue languideciendo hasta desaparecer y reapareciendo recién en la década del 1960, pero dentro del ámbito de las parroquias, aunque solo por algunos años. Hasta comenzar nuevamente en el año 2009 y continuando hasta la actualidad.

El crecimiento de la Obra de Río Gallegos con sus distintas actividades hizo que la Comunidad Salesiana pensara en una ampliación del edificio. Las mismas comenzaron en el año 1952 con aportes del gobierno nacional, pero en 1953 las obras fueron detenidas por un grave conflicto con la Municipalidad local. El diferendo fue resuelto recién el 24 de noviembre del año 1958. Esto permitió la continuidad de las obras, que fueron afrontadas con recursos de la Congregación y ayudas del gobierno provincial. La ampliación del edificio de la Obra Salesiana de Río Gallegos concluyó en el año 1961.  A partir de ese año, esa nueva parte del edificio fue temporariamente sede de la recientemente creada  Diócesis de Río Gallegos, bajo la conducción de su primer Obispo, el Salesiano Mons. Mauricio Magliano, mientras se construía el edificio del Obispado.

El 17 de abril del año 1971 se inauguró el Gimnasio del Colegio, obra trascendental para la Casa Salesiana de Río Gallegos, por las innumerables actividades de niños y jóvenes que albergó y alberga a diario. En Octubre del año 2008 se instituyó al Gimnasio el nombre del Hermano José Saracano, Salesiano Coadjutor nacido en Italia que llegó a la Argentina a la edad de 11 años,  cuya vocación se originó en su paso como alumno pupilo del Colegio, y que se constituyó en una figura emblemática y trascendental en la historia de la Casa, por su incansable trabajo de casi tres décadas en distintas áreas de la Obra y su vida dedicada a los niños y jóvenes.

En el año 1983 asumió como Director de la Obra el Padre Luis García Padrón y bajo su gestión (1983 – 1987 y 1988 – 1982) comenzó un período de importantes cambios y de un notable crecimiento para la Obra de Río Gallegos. Su espíritu visionario y su inteligencia, sumados a su empuje y su extraordinaria capacidad de organización y trabajo, hicieron de su período como Director, uno de los más fructíferos de la historia de la Casa.

Durante 1983 comenzó la restauración de la Iglesia Catedral, que durante varios años había permanecido cerrada. El trabajo fue encomendado al Padre José Astorga, quien se puso al frente de esta ardua tarea que insumió más de dos años, y cuyo objetivo principal fue recuperar la iglesia con sus características originales, dado el importante valor histórico y religioso que guardaba. La reinauguración de la Iglesia Catedral se produjo en el año 1985, año del centenario de la ciudad. El 12 de diciembre de 1985, la Iglesia Catedral fue declarada Monumento Histórico Nacional mediante Resolución N° 3312/85 del Ministerio de Educación y Justicia de la Nación.

Ese mismo año, 1983, el Padre García Padrón introdujo la enseñanza de la Informática en el Colegio, dotándolo de una gran cantidad de computadoras y equipamiento.  Se incorporó la Informática como materia en los planes de estudio del Nivel Secundario y unos años más tarde se creó la Escuela de Computación destinada a los alumnos de los últimos años del Nivel Primario.

El 1° de marzo del año 1984 se inauguró el Jardín de Infantes “Juanito Bosco”. Fue creado bajo Resolución N° 2508/83 del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Santa Cruz. El lugar destinado para su funcionamiento fue el subsuelo del edificio, que fue totalmente refaccionado y reacondicionado para el desarrollo de las actividades educativas. La inauguración oficial se produjo el 7 de junio de 1984, coincidiendo con los 50 años de la canonización de Don Bosco, en un acto que contó con la presencia del entonces Gobernador Arturo Puricelli y del Obispo Mons. Miguel Ángel Alemán, entre otras autoridades, además de los benefactores que colaboraron con la obra.

En el año 1985 abrió sus puertas a la comunidad el Instituto Salesiano de Estudios Superiores (I.S.E.S.), instituto de Nivel Terciario que fue creado mediante Resolución N° 983/85 del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Santa Cruz. El ISES comenzó su actividad académica con una oferta educativa de tres carreras, dando un especial impulso en aquel momento al Área de Informática. El Nivel Terciario tuvo por aquellos años, la característica de saber interpretar las necesidades del medio y la región, renovándose permanentemente en pos de dar respuestas a las mismas. Fue así que  en sus aulas se formaron (y se siguen formando) profesionales santacruceños de áreas y carreras muy diversas como: Analistas de Sistemas, Técnicos Radiólogos, Instrumentistas Quirúrgicos, Técnicos en Turismo y en Gestión Hotelera, Guías de Turismo, Profesores en Ciencias Religiosas, Profesores de Inglés, Profesores de Biología o Técnicos en Comercio Exterior y Aduanas, entre otras.

A partir del comienzo del Ciclo Lectivo de 1986 se logró el pase del Colegio Salesiano “Nuestra Señora de Luján” a la Jurisdicción Provincial de Santa Cruz, en todos sus niveles educativos, culminando así un largo y valioso período de adscripción al Ministerio de Educación Nacional. Gracias a las intensas gestiones llevadas adelante por el Padre García Padrón, se logró la firma del Decreto N° 1666/1985 por parte del Gobernador Arturo Puricelli, que así lo establecía. Uno de los grandes beneficios para la Institución a partir de este cambio, fue la obtención del ciento por ciento del Aporte Estatal que se tradujo en el pago de la totalidad de los sueldos del personal de plantas funcionales subvencionadas. 

Durante el año 1986, la Congregación compró lo que hoy conocemos como la Chacra Salesiana “Padre Juan Luzovec”, predio de algo más de 5 Has. de superficie, ubicado a unas 27 cuadras del centro de la ciudad de Río Gallegos, que se transformó en un espacio de vital importancia, tanto para actividades recreativas, deportivas y campamentos, como para retiros, convivencias y encuentros de los miembros de la CEP.

En el año 1989 la Comunidad Salesiana comenzó a reflexionar respecto de la necesidad de atención de los jóvenes más vulnerables y en situación de riesgo social. Fue así que en abril del año 1992 abrió sus puertas la Escuela Laboral “Domingo Savio”. Para su funcionamiento se refaccionaron y acondicionaron las hasta entonces, aulas parroquiales de la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, parroquia salesiana enclavada en el corazón de una populosa barriada de gente trabajadora, el Barrio del Carmen. En un principio funcionaron los Talleres de Oficios, cuyo objetivo fue la capacitación de jóvenes que venían de fracasos escolares, para insertarlos en el mercado laboral. Lo talleres continuaron, agregándose posteriormente la escolaridad primaria y más tarde la secundaria. En el mes de mayo del año 2008, se inauguró la ampliación del edificio de la Escuela Laboral. Esta importante obra, llevada a cabo gracias a la ayuda del Gobierno de la Provincia de Santa Cruz, dotó a la Escuela de: un moderno Gimnasio, además de nuevas y cómodas oficinas y salones, renovados baños, cocina y un amplio salón comedor. La propuesta educativa de la Escuela Laboral comprende tres pilares fundamentales: la contención, el mundo laboral y el plano educativo.  

Esta es una muy breve reseña histórica de la vida y la obra de la Casa Salesiana de Río Gallegos, una Obra que nació casi junto con la ciudad,  en una tierra inhóspita y lejana, que creció y se hizo grande gracias al trabajo incansable de los pioneros y al aporte de muchos otros que vinieron detrás, y que con un auténtico carisma salesiano y una verdadera vocación de entrega hacia los jóvenes, colaboraron en la formación de muchas generaciones de santacruceños, por nacimiento o adopción, que pasaron por sus aulas, pasillos o patios, y que dieron sentido al lema de Don Bosco: “Buenos Cristianos y Honestos Ciudadanos”.

 


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